martes, 18 de septiembre de 2012

¿VIOLENTOS NO, NO Y NO?

La cruzada anti-Biris Norte continúa por parte de José María Del Nido. No sólo persisten las exageradas y represivas medidas adoptadas por parte del club en la entrada a la parte central de gol norte sino que el presidente sevillista anuncia con su habitual vehemencia la permanencia "durante los próximos 30 años" de esta injusta persecución. 

La respuesta del grupo está siendo igual de vehemente. Su rechazo a soportar este inmundo chantaje está siendo encomiable. Si Del Nido habla de no dar ni un paso atrás Biris Norte responde de la misma manera, no cediendo al chantaje de este dictador y acudiendo puntualmente como los últimos 37 años a su cita en el Sánchez Pizjuán. De mamazo (como diría nuestro gran Joaquín Caparrós) es ver a la peña fuera del estadio dejándose la garganta para animar a nuestro querido Sevilla Fútbol Club. Igual de admirable su presencia siempre incondicional en cada estadio en el que vaya a jugar el equipo más grande de Andalucía. Y con eso quiere acabar el prepotente de Del Nido. Manda huevos...




La estrategia de José María Del Nido está clara. Su intención no es ni más ni menos que intentar acallar a la parte más ruidosa de la afición sevillista que ya se estaba empezando a manifestar en contra de algunas acciones realizadas por él y sus compinches del consejo de administración. Callando a Biris silencia casi en su totalidad al resto del estadio y por tanto maneja más a su antojo al club, evitando de paso que la prensa aproveche esa situación para desgastar aún más su debilitada imagen. Es lo que tienen los dictadores fascistas, ellos son así y a nosotros nos ha tocado uno, que en cuanto las cosas han empezado a ir un poquito mal con la no clasificación a Europa en muchos años da su verdadera cara. Cara que por cierto todos conocíamos, pues Del Nido no es nuevo en el Sevilla, sino que lleva muchos años ambicionando hacerse dueño del club, y eso hace que intente acabar con  cualquier obstáculo que se presente en su camino.




En mis 27 años de carné no he visto pasar a un sólo presidente que haciéndolo mejor o peor no haya tenido que soportar las críticas de la afición sevillista en algún momento de su mandato. Eso va en el sueldo y en el cargo. Tanto que presume Del Nido de llevar muchos años en el fútbol y de tener las espaldas anchas y a las primeras de cambio se lanza a una caza y captura de todo lo que huela a Biris Norte. Este tipo se está intentando cargar el corazón del Sánchez Pizjuán y eso es morder la mano que te da de comer, es atacar a tu propia afición por motivos personales, anteponer tu persona y tus intereses a los del propio Sevilla Fútbol Club. Y eso no se le puede permitir jamás a nadie, y menos aún alguien que utiliza como uno de sus lemas el que "sólo el escudo, el estadio y su AFICIÓN son intocables en este club".




Pero Biris Norte no se deja amedrentar. Bajo la excusa barata de querer acabar con los violentos en la que se escuda el presidente del Sevilla la hinchada de gol norte se rebela y contraataca con mensajes y documentos en los que se desenmascara el verdadero rostro de este tipejo. Un falangista al igual que su padre, que fue militante de Fuerza Nueva, una organización que en la época postfranquista tuvo mucha repercusión con multitud de acciones ilegales en su lucha por defender la dictadura fascista y que hoy en día serían calificadas de terrorismo. Sin lugar a duda alguna, como le gusta decir al mismo Del nido.


Dice José María Del Nido que esta supuesta lucha contra los violentos iba a conllevar un desgaste de su persona pero que asumía ese riesgo. Quizás pretende con estas manifestaciones aparecer como una especie de mártir y adalid de la lucha por la paz. Pero parece que este hombre cree que todos somos tontos. Habría que decirle que su imagen lleva manchada muchos años, con documentos como el anterior, con su imputación y casi segura condena por sus trapicheos en Marbella y por tantas y tantas salidas de tono que en su autoproclamada prepotencia ha ido realizando en los medios de comunicación. 

A Don José María Del Nido le quedaba el cariño de la afición sevillista, ganada a pulso por su esfuerzo y dedicación al equipo de sus amores que ha rubricado bajo su mandato los años más hermosos de la centenaria historia rojiblanca. Pero acabará solo y denostado, carcomido por la obsesión de controlarlo todo, y hasta odiado por aquellos que le prestaron su apoyo, los únicos que lo han hecho en este duro trance que está pasando ante la justicia y que desde ese mismo gol norte que ahora repudia colgaba esta pancarta.


Dejando de lado la asquerosa prensa sevillana, inundada de hijos de puta como Antono Félix del diario El Mundo, que se encargan de no parar de echar mierda en todo este asunto, al presidente del Sevilla si persiste con su arrogante y estúpida actitud sólo queda una cosa que decirle:

DEL NIDO







martes, 11 de septiembre de 2012

EDUCACIÓN SEGREGADA POR SEXOS

Aunque parezca increíble en Andalucía aún existen doce colegios concertados con educación segregada por sexos. De esos doce más de la mitad, concretamente seis, se ubican en Sevilla. La mayoría de estos centros pertenecen al Opus Dei y sólo uno de ellos en la capital permite matricular únicamente a niños. Se trata del colegio Altair, como digo el único de sevilla capital que pretende impedir que se matriculen niñas y seguir recibiendo dinero público.


Afortunadamente una sentencia del Tribunal Supremo ha dictaminado que para el próximo curso estos centros que persistan en su idea de discriminar la matriculación de alguien por cualquier motivo (que en este caso es por un tipo determinado de sexo) no recibirán subvención alguna por parte de los organismos públicos. Lo verdaderamente increíble es que a las alturas de tiempo en que vivimos y con la cantidad de años que hace que se murió Franco siguieran existiendo estos centros educativos pagados por todos los ciudadanos. Cada cual es libre de decidir qué tipo de educación quiere imponer a sus hijos pero una sociedad en la que se intente implantar una sociedad igualitaria no puede permitir que se discrimine a nadie por ningún motivo. El hecho de no permitir la educación a niños de un determinado sexo, nacionalidad o religión debería ser siempre ilegal. 


Catorce años me he llevado en el colegio-instituto Altair. Catorce años inolvidables en los que aprendí a vivir, a disfrutar de la amistad y a conocer los valores propios de un niño que poco a poco entra en la adolescencia y observa como va cambiando su cuerpo, su mente y su alma. Años en los que pasas de ser un niño a ser un hombre, que cambia un mundo imaginario con la vida real. Y cuando sales al mundo exterior descubres que la vida es otra cosa, que las niñas forman parte de la sociedad y que la iglesia deja de ser una obligación para convertirse en una opción.

Ninguna sociedad que se precie de defender la libertad puede subvencionar centros de enseñanza del Opus Dei. Ultracatólicos que minan la personalidad de mentes infantiles, que atemorizan con infiernos inventados, que pregonan la salvación eterna a niños asustados obligados a confesar sus supuestos terribles pecados en confesionarios oscuros y tétricos donde siempre acecha una sotana perversa. ¡JAMÁS CON MI DINERO!



Supuestamente España es un estado aconfesional, un estado en el que según la Constitución no tiene religión oficial. Esto evidentemente es falso, teniendo en cuenta la cantidad de actos en los que dirigentes políticos participan y nos hacen participar a todos con las inversiones públicas y la oficialidad a tantos acontecimientos eminentementes religiosos que contínuamente se suceden a lo largo de la geografía española.



Pero este tipo de educación trasciende más allá de lo religioso, es una educación discriminatoria pues no se permite aprender a alguien por el simple hecho de ser un determinado sexo. Igual que los racistas no permitían a los negros sentarse en los autobuses o a los judíos entrar en una biblioteca es impedir a una niña matricularse en un colegio pagado por todos. Es increíble que se haya tardado tanto en aplicar el sentido común. 

En cualquier caso nada de esto va a empañar mis buenos recuerdos altaireños, en los que no faltó su época reivindicativa, y que aprovecho para desempolvar viejos eslóganes como aquel de "gracias al Altair soy ateo" o el no menos ingenioso "Opus Dei, conmigo no podeis" que a buen seguro seguirán existiendo en la nuevas generaciones únicamente masculinas y ahora uniformadas de este centro escolar. Pero eso sí, ahora y de una vez por todas, sin dinero público...





lunes, 3 de septiembre de 2012

EL MUNDO ES NUESTRO

¿A quién no le gusta el cine? ¿Puede haber alguien que no disfrute viendo una buena peli en alguna de las numerosas y acogedoras salas que hoy en día existen por toda Sevilla? Uno no para de escuchar que la industria cinematográfica está en crisis y los responsables de estas salas de cine andan llorando por los diferentes medios de comunicación quejándose de la cada vez menor afluencia a sus recintos. Uno de los motivos indudablemente es la piratería. Por internet se encuentra con facilidad cualquier estreno y hasta en los mercadillos se puede comprar sin dificultad cualquier película estrenada tan sólo un par de días antes, aunque en muchos casos sean de pésima calidad. Pero otro motivo son los precios. Más allá de la reciente subida del IVA y todo lo que ello conlleva en perjuicio de la cultura y de todo en general, el cine hace tiempo que dejó de ser para mí algo asequible. Tanto tiempo en el puto paro o con trabajos eventuales como tengo en la actualidad me obliga a ser selectivo y un plan nocturno cinematográfico se me va de presupuesto, prefiriendo obviamente cervecitas y si se puede cena baratita. Por eso es de agradecer (y mucho) que por tan sólo 5 pavos haya podido esta semana ir al cine, ver una buena peli y consumir sus correspondientes palomitas con un gran vaso de Coca-Cola. Y dicho esto, ahora hablemos de dicha película.



Para empezar es una comedia hecha por sevillanos y para sevillanos. No quiero decir con esto que no le pueda gustar a los forasteros, por que además está recibiendo algunos premios fuera de la capital de Andalucía. Sino que uno siendo de aquí quizás pueda entender más ciertas cosas, tal y como le pasa a la agente de Burgos queriendo cambiar el itinerario de la cofradía después de cinco años sin salir por culpa de la lluvia (el que haya visto la película lo entenderá).


Las interpretaciones no son nada del otro mundo (ni falta que hace) ni la puesta en escena es espectacular pero te engancha desde el principio con la desquiciante y surrealista entrada de los dos penitentes en el banco, acompañado con una adecuada banda sonora que me recuerda a las melodiosas trompetas de la película Barrio. Y es que aunque parezca que no la música también es de analizar, empezando por la bestial canción de los Narco y siguiendo con la inesperada melodía de Los Chichos.



El guión es divertidísimo y sobre todo muy de aquí ("illo pero tú que haces morcillón que estás amamonao"), como en la escena en que los secuestradores encargan serranitos para todo el mundo. Ingenioso pero seguro desapercibido para muchos la respuesta del Culebra sobre la moto "de la farola de Barrio". Y otro guiño sevillano el que la cajera se llame Macarena y el director en el "siroco" que le entró le cambiase lo de guapa por otro calificativo.

  
Esta comedia no es sólo pa echarse unas risas, aunque ese sea su principal propósito. También tiene su trasfondo reivindicativo, acorde a los tiempos de crisis en que nos encontramos y por eso no es casualidad que la historia transcurra en un banco, con unos personajes que a buen seguro todo espectador relacionará e identificará con personas conocidas.



En definitiva una película que recomiendo, no sólo por que me ha gustado y entiendo que a cualquier sevillano que la vea le va a gustar, sino por su precio tan económico, que por sólo dos euros aún te puede sobrar algún dinerillo pa tomarte unas fresquitas Cruzcampos, de sevillanas maneras...










lunes, 27 de agosto de 2012

EN SEVILLA TUVO QUE SER

Sevilla está contínuamente cambiando. Como todas las grandes capitales su fisonomía y su paisaje van renovándose. Tras la Exposición Universal del 92 los sevillanos pudimos observar la transformación arquitectónica que supuso este evento para la ciudad. Qué duda cabe que este tema ha sido y siempre será motivo de debate, en los que unos defenderán estos cambios por la necesidad de modernización y otros lo criticarán  debido a la pérdida de lo clásico y de la identidad sevillana. No pretendo adentrarme en este sin duda interesante debate sino expresar mi opinión en lo que a partir de ahora pasará a ser el pricipal referente visual de Sevilla: la Torre Pelli.


No hace falta tener la carrera de arquitectura para que uno se dé cuenta de que este rascacielos no pega aquí ni con cola. Porque esto no es una torre por mucho que le llamen así los que nos la han metido doblada, quizás siguiendo la táctica de los que llamaron al estadio de La Cartuja Olímpico sin serlo. Lo dicho, esto no es una torre sino un rascacielos, como esos de Nueva York, Dubai u otros sitios en los que sí forman parte de su atractivo turístico. Pero aquí en Sevilla no sólo no va a atraer más gente sino que va a perjudicar al sector turístico con la proclamación de ciudad en peligro de dejar de ser patrimonio de la humanidad por parte de la Unesco. Es inaudito que en plena crisis, en una Andalucía que es la segunda comunidad más afectada por los desahucios y con unas tasas de paro tan crueles se construya este adefesio, símbolo de la opulencia capitalista.


A este rascacielos se le conoce también como Torre Cajasol. Vaya como se habrán forrado Pulido y los demás banqueros de la entidad que ahora ha sido absorvida por los catalanes de La Caixa. Mientras echaban a trabajadores o recortaban salarios estos cabrones iban cogiendo billetes a espuertas para sufragar esta magna construcción, aportando también bajo cuerda a los politicuchos lo necesario para que la operación saliera adelante sin encontrarse obstáculos. Con las manos bien llenas se habrá ido Monteseirín y ahora así estará SuperZoido, que en la oposición estaba muy cabreado y siendo ya alcalde se ha convertido en el más firme defensor de la dichosa torrecita, yendo incluso a San Petersburgo a pelearse con quien hiciera falta.



Y mientras tanto los sevillanos tragando con todo. Me ha decepcionado la poca oposición que ha tenido esta construcción en nuestra ciudad. Tan poca resistencia como la esgrimida en su día por los hosteleros ante la represiva ley del tabaco. Mientras unos vecinos se dejaban el alma para tirar una biblioteca, haciendo de ellos un lugar público como el Prado e impidiendo darle vida juvenil y universitaria a una zona verde, para el puñetero rascacielos sólo unos pocos dentro de la plataforma Túmbala han peleado muy meritoriamente contra tamaña barbaridad.



Me cuesta trabajo pensar que en otro lugar hubiesen permitido con tanta facilidad e impunidad el levantamiento de este rascacielos. Pero en Sevilla tuvo que ser. A pesar de la cantidad inmensa de locales y oficinas con carteles de se vende, a pesar de construirse en una de las zonas con más problemas de tráfico de la ciudad o a pesar de la bochornosa imagen que uno se encuentra al entrar en la capital de Andalucía venga de donde venga esta torre se va a construir. Pobrecita Giralda, no te desanimes que como dice el refrán, torres más altas cayeron...

sábado, 11 de agosto de 2012

SÁNCHEZ GORDILLO

La imagen de los jornaleros del SAT saliendo de los Mercadonas con los carros llenos es lo más comentado estos días en España, habiendo conseguido incluso una gran repercusión mediática a nivel internacional apareciendo en las portadas de algunos ilustres rotativos europeos, como por ejemplo en el Der Spiegel de Alemania. Es indudable que la acción de estos sindicalistas ha cumplido el objetivo que se proponían, llamar la atención a la mayor gente posible y difundir un mensaje tan justo y legítimo como necesario.


Yo he de reconocer que me he entusiasmado con todo lo que está generando este acto reivindicativo. Para empezar cualquier tipo de acción directa contra los mercados, el capital y la oligarquía tiene que verse OBLIGATORIAMENTE como algo positivo por el proletariado. Pero más aún en los tiempos que corren, en los que se están cebando con la clase obrera mientras los partidos políticos defienden con uñas y dientes un sistema cruel y fascista sustentado por el capitalismo salvaje. Una situación aprovechada por los falangistas peperos para recortar todos los pocos derechos que nos dejaron conseguir y retrotraernos 50 o 60 años atrás. Poco me parece lo realizado para lo que se debería liar.

Lo que más me ha gustado de esta acción, aparte del acto en sí y su mensaje reivindicativo, es que se haya producido en nuestra tierra, en nuestra Andalucía. Poder ver en los ¿informativos? estatales esas imágenes en las que se mezclaban banderas andaluzas y su estrella roja antifascista junto a otras del CHE o de Lenin me producen cierto orgullo. Sé que no significa gran cosa, que por aquí seguiremos con nuestras ferias, semanas santas, partidos de fútbol y dominguitos en la playa. Pero es un soplo de aire fresco, un oasis en medio del desierto que le hace a uno pensar que no está todo perdido, que aún hay esperanza en esta tierra nuestra. Después de observar con franca admiración la lucha de los mineros del norte, estas imágenes que colocan las banderas andaluzas en las portadas de los periódicos es una muy buena noticia.

También es agradable observar como se mueven inquietos en sus cómodos sillones los periodistas fachas, clamando al cielo porque Sánchez Gordillo siga siendo diputado y pidiendo a gritos la cárcel para todos estos "delincuentes, salteadores y ladrones". Pa descojonarse las cartas al director de diarios como el ABC por ejemplo, todos los abueletes del "con Franco esto no pasaba" indignadísimos con semejante tropelía. La verdad que con la que está cayendo a todos estos chuflas yo no puedo más que tomarmelo a cachondeo. Y precisamente es Sánchez Gordillo el centro de la mayoría de las críticas, el centro de todas las miradas. Digamos que es el protagonista del momento.


Yo confieso haber votado a Izquierda Unida en estas últimas elecciones andaluzas. Me engatusaron con la imagen de este hombre, que aparecía en todos los carteles junto a la de Diego Valderas. Vislumbré la posibilidad de ver al alcalde de Marinaleda como consejero de agricultura, peleándose con la tan criticada por él política europea y mandando a la mierda a sus socios del PSOE en las sesiones plenarias. Pero no ha sido así. Gordillo se apartó alegando, coherentemente por cierto, que él no formaría gobierno con corruptos, ladrones y chorizos, que es justamente lo que ha habido y sigue habiendo en la junta de Andalucía. Eso es entendible y perfectamente lógico. Pero lo que no llego a comprender es como él y la CUT-BAI (Confederación Unitaria de Trabajadores-Bloque Andaluz de Izquierdas) siguen perteneciendo a IU. 
Me parece ilógico e incoherente que se critique diariamente los recortes del gobierno andaluz y que se luche para que paguen de una vez por todas los responsables de los Eres falsos y demás corruptelas cuando es tu propio partido el que forma parte activa de tamaña injusticia.

Todo esto me hace pensar que quizás este hombre esté más cómodo de lo que nos intenta hacer creer. Amparado en una organización con cierto mando puede tener más repercusión mediática y a su vez más privilegios sin llegar a sufrir las incomodidades que daría ser responsable de un cargo público digamos más poderoso. Ahí desde esa segunda fila en la que se encuentra no tiene que mojarse más de la cuenta, evita complicaciones que sin duda tendría cuando ostentando algún cargo de poder tuviera que plegarse a los designios del sistema burgués, condición inevitable para el que entra en este juego de la política caplitalista.

Mucho daría para hablar de este personaje, así que mejor dejarlo para otra ocasión. En cualquier caso es de agradecer que en una sociedad andaluza tan reprimida como en la que nos encontramos existan gente así, tan de izquierdas y activas, capaces de mosquear a los muchos fachas que por aquí pululan. Siempre nos quedará Marinaleda...


lunes, 23 de julio de 2012

COMUNICANDO

Una vez leído los comunicados que recientemente han hecho públicos Sevilla Fútbol Club y Biris Norte entraré a analizar desde mi punto de vista ambos documentos. En primer lugar empezaré por el del grupo "ultra".

Primero piden disculpas como ya se preveía pero lo hacen al sevillismo y a nadie más. Es importante que sólo a quienes dicen representar se haya que justificar los actos cometidos (por cierto, bien tirado lo del bar de copas de Gijón).

Continúan llamando a las cosas por su nombre cuando califican de excusa todo la parafernalia creada por el club para supuestamente acabar con la violencia. Pero pinchan en hueso al calificar de "loperización" el estado actual del consejo de administración. Flaco favor se le hace a la canalla prensa deportiva sevillana que desde hace años intenta comparar la gestión de José María del Nido con la del mamarracho del Fontanal.



Que Del Nido se está montando su cortijo es evidente desde hace mucho tiempo. Enchufa a sus parientes y deja en manos de impresentables como Vizcaíno demasiado poder, convirtiendo a este personaje en alguien más importante de lo que aparenta ser mandando desde la sombra con mano de hierro y quien sabe con qué  sorpresas nos podemos encontrar en el futuro.

Pero quizás habría que recordarle a quien o quienes hayan escrito el comunicado la morralla que pasó no hace tanto tiempo por aquí, dejando al club seco y hundido en el pozo de segunda, del que salimos entre otras cosas gracias a la labor del actual presidente. Los De Caldas, Escobar y demás sinvergüenzas aprovecharon los errores de Cuervas y del Nido y las movilizaciones de la afición para tomar el poder en la entidad y saquearla sin ningún tipo de rubor.

Recuerdo esto porque Del Nido al igual que Cuervas tendrá muchos defectos y se le podrán criticar muchas cosas pero no se les puede negar su sevillismo. Más vale malo conocido que bueno por conocer y nuestra afición bien sabe la verdad de esta frase.

En cuanto al comunicado del club en el que se habla de las medidas a tomar contra los Biris (no contra los violentos, como intentan hacer creer) sólo puedo decir que está lleno de despropósitos. Me da la sensación de que esta temporada y posiblemente las siguientes a mucha gente con el carné del gol norte se les va a quitar las ganas de ir al estadio y no precisamente por el juego del equipo, que esperemos que este año sea mejor que el anterior. Cacheos, masiva presencia de seguridad (¿aún más?), puertas independientes... En vez de ir a un partido va a parecer que vamos a la cárcel, y acabarán consiguiendo lo mismo que en la ciudad deportiva, donde antes se podía ir a disfrutar con los amigos, la familia o los niños y ahora da pena, con tantas putas vallas y seguratas, con accesos prohíbidos por todos lados y absurdas medidas de seguridad.

¿Qué coño es eso de que pa sacarse un abono de esa zona hace falta avalistas con más de 5 años de carné? Esta temporada se va a tener que entrar con el carné de identidad en la boca y las manos en alto. También hablan que quieren controlar que todos estén sentaditos en sus asientos, y recalcan que si no se cumple con eso se retirará el carné. ¡Vosotros lo que queréis es acabar con la peña, hijos de puta! Es necesario acabar con la parte más ruidosa de la afición para no poner en peligro la seguridad del cortijo.


En definitiva que habrá que estar atentos a los acontecimientos, no queda mucho para que vuelva el fútbol a Nervión y ahí se despejará la duda de como piensa llevar a cabo estas lamentables medidas y la consiguiente respuesta de Biris Norte, a la que yo sin duda alguna me uniré en solidaridad con la peña de la que siempre me sentiré muy orgulloso de haber pertenecido.

martes, 17 de julio de 2012

SIEMPRE UNIDOS

Que los hechos ocurridos en Rota son lamentables y nada beneficiosos para el Sevilla Fútbol Club y Biris Norte es algo evidente y a buen seguro que ambas partes coinciden en calificarlos de este modo. Pero no menos cierto es en mi opinión que no hubiera tenido mayor repercusión si desde el club no hubieran actuado tan contundentemente suspendiendo la venta de carnés en la zona baja de gol norte y emitiendo comunicados que para nada benefician a la solución de este conflicto. Conflicto creado por aquellos que la liaron en tierras gaditanas pero también por el club que, movido por un calentón de del Nido, ha declarado abiertamente la guerra a los incondicionales hinchas sevillistas.
Llevo nada más que 27 años acudiendo a esa mágica grada de gol norte y he tenido la inmensa fortuna de vivir muchos partidos animando a mi equipo dentro de los "violentos" Biris. He viajado junto a ellos, he vibrado, gozado y también sufrido. Y siempre con orgullo, porque sabía que estaba defendiendo a ese escudo que llevo en el corazón.
El señor Del Nido,  sabe tan bien como yo y (casi) todos los sevillistas que es imposible pensar en un Ramón Sánchez Pizjuán sin esas banderas, ese colorido y esos cánticos. Como bien dicen desde la propia peña, es una batalla perdida. Ha elegido la guerra en vez de el diálogo y por ahí vamos mal.
Lo ocurrido en Rota es una excusa por parte del club para seguir en su afán por acabar con la hinchada más antigua del estado español. La eliminación del carné joven en esa zona o la destrucción del cuartillo donde se diseñaron los tifos más hermosos que la liga española ha podido presenciar jamás son ejemplos de ello. Pero después no tienen reparo alguno en utilizar el nombre de Biris Norte para sus prendas sin pedir permiso, o de utilizar imágenes de tifos o sonidos de sus cánticos para promocinar su tele y su radio, esa de la que sí han conseguido echar al "radical" Jesús Alvarado. Y es que para cuando les interesa, sí que les vale ese grupo "ultra".
Lo que tienen que hacer Del Nido y compañía es dejarse de tanta amenaza y comunicado absurdo, y sentarse a dialogar con los Biris, que seguro que no pondrían impedimento alguno para ello. Diáologo en vez  de confrontación, porque Sevilla Fútbol Club y Biris Norte siempre caminarán unidos.